Conoces a alguien en una feria, en una visita a obra o en una cafetería. Los dos decís “hablamos la semana que viene”. Luego la semana se llena y ninguno de los dos lo hace. La mayoría de las pequeñas empresas no pierden clientes por la competencia; los pierden por el silencio.
Hacer seguimiento no es un talento. Es una pequeña rutina.
1. Apúntalo antes de irte
Los detalles se olvidan rápido: dónde os conocisteis, qué necesitaba, qué le prometiste. Antes de irte, escribe dos líneas:
- Dónde y cuándo os conocisteis.
- Qué te pidió y qué le dijiste que harías.
Una nota de voz también sirve. Lo importante es que tu yo del futuro sepa quién es.
2. Envía el primer mensaje el mismo día
El primer mensaje no es un discurso de ventas. Es un recordatorio de quién eres y de lo único que prometiste. Que sea breve:
Hola, Selin, encantado de conocerte hoy en la feria. Como te prometí, aquí tienes la lista de precios para el pedido de 50 unidades. Cualquier duda, me dices.
Envíalo el mismo día, mejor en unas pocas horas, mientras aún te tiene presente. Usa el canal que de verdad lee; para mucha gente es WhatsApp, no el correo.
3. Pon fecha al siguiente paso
Si necesita tiempo para decidir, acordad cuándo volveréis a hablar. Si no lo acordasteis, elige tú la fecha: dos o tres días laborables para un presupuesto, una o dos semanas para una decisión más grande. Ponle un recordatorio en ese momento, no “luego”.
4. Haz seguimiento con algo útil
Un segundo mensaje que solo dice “¿cómo lo ves?” es fácil de ignorar. Añade algo:
- la respuesta a una pregunta que te hizo,
- una foto de un trabajo parecido que hayas hecho,
- una hora libre que pueda reservar.
Dos o tres seguimientos son normales. Si sigue sin responder, ciérralo con educación: “Lo dejo aquí de momento; escríbeme cuando te venga bien”. A menudo la gente responde justo a ese.
5. Ten a todo el mundo en un solo sitio
La rutina se rompe cuando los contactos están repartidos entre tarjetas de papel, la agenda del móvil y el historial de chats. Ten una sola lista con la nota, la fecha en que os conocisteis y el siguiente paso de cada persona. Y una vez a la semana, mira con quién hace tiempo que no hablas.
Hazlo automático
Para eso está la agenda de contactos de Minodo. Escanea una tarjeta de papel o guarda a alguien que abrió tu tarjeta, añade una nota escribiendo o hablando, y Minodo te sugiere el seguimiento y te lo recuerda ese día. Cuando llega el recordatorio, un toque abre WhatsApp.
Hacer seguimiento no es agobiar. Lo que te hace perder al cliente es olvidarte.